Soy egresada de la Facultad de Psicología de la Universidad de las Américas (UDLA), y tengo una maestría de Terapia familiar y de pareja y una especialidad en Terapia narrativa por parte del Instituto Latinoamericano de Estudios de la Familia (ILEF).
Durante más de 25 años he dedicado mi trayectoria profesional a acompañar a niños, jóvenes y adultos en el desarrollo de su inteligencia emocional y en la construcción de una vida con mayor bienestar y consciencia.
Mi vocación nace de una profunda curiosidad por comprender las motivaciones que existen detrás del comportamiento humano: ¿qué lleva a una persona a desarrollar una adicción, ejercer violencia o perder el sentido de su propia vida?, ¿qué permite que alguien encuentre la fortaleza para seguir adelante aun frente a circunstancias profundamente adversas?, ¿qué experiencias influyen para que un niño llegue a la vida adulta con patrones que afectan su bienestar y sus relaciones?, y, sobre todo, ¿qué podemos hacer para prevenirlo?
Estas preguntas han guiado mi formación y mi práctica profesional, permitiéndome acompañar a personas y familias que desean comprender su historia, desarrollar recursos emocionales y transformar patrones para construir relaciones más sanas, conscientes y significativas.
Como Directora de Desarrollo Humano del Colegio Internacional de México, confirmé la importancia de trabajar no solamente con los alumnos, sino también con quienes participan directamente en su formación. Los maestros tienen una enorme responsabilidad en el desarrollo de las nuevas generaciones y, por ello, necesitan herramientas para fortalecer su propia inteligencia emocional, comprender los diferentes estilos de aprendizaje y acompañar a sus alumnos desde una mirada más integral.
De la misma manera, una parte fundamental de mi trabajo se ha enfocado en las familias. A través de talleres, cursos, cuentos y consulta privada, he buscado acompañar a madres y padres para que puedan reconocer los patrones aprendidos dentro de su propia historia familiar, cuestionar aquellos que ya no contribuyen a su bienestar y desarrollar herramientas prácticas para relacionarse de una manera más consciente con sus hijos.
Durante mi formación profesional realicé prácticas en el pabellón de adicciones del Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro. Esta experiencia me permitió observar de cerca la importancia de involucrar a las familias en los procesos de acompañamiento de niños y adolescentes.
Posteriormente, durante mi experiencia en el Tutelar de Menores, trabajé con jóvenes que presentaban dificultades de aprendizaje. Muchos de ellos, a pesar de contar con importantes capacidades, creatividad e ingenio, habían enfrentado obstáculos que dificultaron su permanencia y desarrollo dentro del sistema educativo.
Estas experiencias fortalecieron una convicción que continúa orientando mi trabajo: para generar cambios profundos necesitamos educar de manera diferente, preparando mejor a quienes enseñan, comprendiendo las distintas formas de aprender y acompañando a las familias para que puedan transformar su propia historia.
Como parte de esta visión, me formé como Facilitadora Davis, especializada en el abordaje de dificultades de aprendizaje, dentro del marco de la Davis Dyslexia Association International (DDAI). Asimismo, he impartido entrenamientos y talleres teórico-prácticos dirigidos a población de habla hispana, además de programas enfocados en motivación, responsabilidad, educación y desarrollo emocional.
Mi trabajo también se ha extendido a la creación de recursos que permitan acercar estos conocimientos a niños y familias de una manera sencilla y significativa. Actualmente desarrollo una colección de cuentos orientados al manejo emocional que aborda temas como el crítico interior, la tristeza, la ansiedad, el miedo, la vergüenza, el rechazo, la distracción, el enojo, los berrinches, los límites y la construcción de una voz interior más sabia.
Después de más de dos décadas de experiencia, sigo creyendo que recibir orientación adecuada puede transformar la manera en que una persona comprende su historia, se relaciona consigo misma y construye sus vínculos.
Mi propósito es continuar brindando herramientas que permitan a niños, jóvenes, adultos, padres de familia y educadores desarrollar mayor consciencia, responsabilidad y empatía, para construir relaciones más sanas y una vida vivida con mayor plenitud.